La Armada argentina advirtió ayer que el submarino desaparecido desde el miércoles de la semana pasada con 44 personas a bordo entró en una fase "crítica" en cuanto a la disponibilidad de oxígeno y señaló que, por el momento, no se estableció "ningún tipo de contacto" con él.
En declaraciones a la prensa, el capitán de navío Enrique Balbi, vocero de la fuerza naval, reveló que el martes por la tarde un buque estadounidense había divisado dos bengalas blancas y una naranja en la zona de búsqueda del ARA San Juan, por lo que se enviaron otras tres unidades marítimas y una aeronave.
Sin embargo, tras rastrear el área de forma acústica con sonares y de manera infrarroja con imágenes térmicas, además de con un "detector de anomalías magnéticas", se comprobó que no hay "ningún tipo" de indicio para suponer que fuesen lanzadas desde el buque.
"Estamos en la parte crítica respecto al oxígeno, suponiendo que no tiene capacidad de llegar a superficie y poder renovar", aseguró Balbi, quien insistió en que no descartan que el submarino haya podido salir de la inmersión, por lo que continúan en la "fase de búsqueda y rescate".
Apoyo extranjero
Por otro lado, el canciller argentino, Jorge Faurie, destacó el "impresionante apoyo" que han recibido "del exterior" para encontrar al submarino desaparecido, asegurando que esta clase de colaboración es "un hecho inédito" para su país.
"Es realmente un hecho inédito. Voy a destacar que estos ofrecimientos fueron surgiendo espontáneamente. Tomaron contacto directo desde sus embajadas", afirmó en diálogo con la emisora argentina Radio Mitre.
"Es un profundo reconocimiento para toda una tarea que es enormemente técnica con el gran esfuerzo y además tiene un contenido humanitario de gran relevancia", señaló Faurie.
Además de cerca de una veintena de equipos marítimos y aéreos nacionales, colaboran en el operativo con medios materiales y humano países de todo el mundo, como Estados Unidos, Reino Unido, Brasil, Chile, Colombia, Perú, Uruguay, Francia y España.
A su criterio, esta predisposición internacional evidencia "cuánto se puede beneficiar" un país si está "vinculado al mundo".
"Este rol activo va contrayendo un tejido de relación que se traduce en que cuando yo tengo necesidad, como me pasa en este momento, disponga de esta posibilidad de acceder a estos recursos, a estas tecnologías que si estuviera aislado nunca hubiéramos tenido", insistió Faurie.
Críticas al operativo
A pesar de las palabras del canciller, la hermana de Cristián David Ibáñez, uno de las 44 tripulantes del San Juan, dijo ayer que si el operativo de búsqueda hubiese empezado "antes", los desaparecidos ya estarían con sus familias.
"Mucha impotencia sentimos, mucho dolor, porque hay cosas que se debieron haber hecho antes y no esperar que queden 24 horas de vida", afirmó Elena Ibáñez, en declaraciones a la prensa desde la base naval de Mar del Plata, a donde debía haber llegado el buque el lunes.
En concreto, criticó que pese a que el submarino de la Armada se comunicó por última vez el miércoles de la semana pasada, la búsqueda no comenzó hasta la madrugada del viernes, a lo que, señaló, se suma el hecho de que hasta el martes no se enviase un submarino a buscarlo.
Ibáñez denunció que las autoridades siguieran tanto el "protocolo" y esperasen al lunes para informar de que, antes de desaparecer, el buque había sufrido una avería eléctrica en sus baterías, algo que, según la fuerza naval argentina, no tendría por qué haber afectado al funcionamiento del submarino.
Por lo mismo, Elena Ibáñez dijo que si se hubiesen tomado "otro tipo" de decisiones y medidas, "hoy los tendríamos acá, con nosotros". Amigos de Jorge Bergallo, otro de los tripulantes del San Juan, están convencidos de que todos los marineros que viajan en la nave "son excelentes profesionales" y que "van a volver en cualquier momento".
"Sabemos que van a venir, tenemos plena confianza, los estamos esperando. A seguir luchando, pensando, rezando, teniendo fe", dijo Diego, amigo de Bergallo.
"Es un tipazo. Lo conocimos desde que nacimos. Nuestros padres son marinos. Así son las cosas de la vida. Nos une el espíritu de saber que van a volver todos y hay que pensar en eso", relató Hernán, otro amigo de Bergallo.
de noviembre. En esa fecha, el ARA San Juan salió del puerto de Ushuaia. Debía llegar el 15 a Mar del Plata. 13