Una Nobel muestra su irónico taller
WISLAWA SZYMBORSKA. Por más de 20 años tuvo una sección en una revista, donde comentaba textos de escritores inéditos y con trayectoria mediante párrafos llenos de humor. Ahora llegan a Chile.
La difícil pronunciación del polaco hace que Wislawa Szymborska llame la atención desde la primera sílaba, aunque lo mejor de la Premio Nobel de Literatura de 1996 son sus poemas concisos y determinados, como "La cebolla", "Un gato en un piso vacío" y "Después de cada guerra", por citar a las versiones en español. Ella es "una economista del poema, no una latifundista de la estrofa. En su poesía lo ves (en la) compresión, compresión y un salto a lo inesperado", explica uno de sus editores, el también poeta y director de Ediciones UACh (Universidad Austral de Chile), Yanko González ("Torpedos").
La tradicional casa de estudios valdiviana publicó ahora "Cómo llegar a ser (o a no ser) escritor. Respuestas al correo literario", volumen traducido en España por Nórdica Libros, que recoge textos de entre 1960 y 1981 publicados por Szymborska en la revista Zycie literackie (Vida literaria), una de las más importantes de la época en Europa, donde autores publicados e inéditos enviaban sus escritos para ser evaluados.
A remitentes con nombre y apellido aparecen respuestas como "lo que vamos a decir a continuación suena muy desmoralizador: es usted una persona demasiado franca y cándida para escribir bien. En las entrañas de un escritor con talento se arremolinan los más diversos demonios. E incluso si antes o después de escribir se encuentran adormecidos (o deberían encontrarse adormecidos), durante la escritura tienen una frenética actividad. Sin su ayuda, el escritor no podría adentrarse en las complicadas vivencias de sus personajes. Nada humano me es ajeno: ¡oh, esta sentencia no se puede aplicar a las vidas de los santos bondadosos! Reciba nuestros más cordiales saludos".
González señala que, "en el fondo, lo que traduce Szymborska (en estos párrafos) es su arte poética, cómo concibe ella la literatura, pero de una manera muy pedagógica y didáctica a través del género epistolar, que es muy libre, sobre todo en el mundo del periodismo, que permite una interacción súper fluida con los lectores, por lo tanto viva. Aporta, en el sentido más pedagógico de la palabra, conocimiento, experiencia, atajos también, para formarse como escritor o decir '¿sabes? Yo no tengo talento'".
La Nobel "no sólo aplica su concepción en términos de contenido, de la literatura, la poesía, del oficio, sino que aplica también la manera que ella tiene de concebir el objeto literario, el artilugio, la manera de curarlo. Procede así con su propia poesía y con el correo literario. Ella decía que no escribía más de tres poemas al año, por el trabajo de síntesis" que caracteriza a su obra, agrega el académico que en la contraportada rescató unas líneas dedicadas a una autora de Varsovia: "'Los gatitos maúllan, miau, miau, mientras el reloj de pared, tic-tac, tic-tac, y papá y mamá les dan un beso a los niños antes de ir a dormir, muac, muac…' ¿Qué cosita es? Está más claro que el agua, poemillas infantiles escritos por algunas horrendas señoras. Desea usted unirse al grupo. No podemos prohibírselo, pero, por lo que más quiera, tenga usted piedad de nuestros hijos, que no hacen otra cosa que salir huyendo ante ese tipo de literatura, fiuuu, fiuuu, fiuuu".
Porque los felinos de Szymborska se quejan de la partida de su dueño: "Morir, eso no se le hace a un gato. /Porque qué puede hacer un gato /en un piso vacío. /Trepar por las paredes. /Restregarse entre los muebles. /Parece que nada ha cambiado /y, sin embargo, ha cambiado", señala la autora encarnada en el mamífero frente a su reciente viudez. "Ya verá cuando regrese, /ya verá cuando aparezca. /Se va a enterar /de que eso no se le puede hacer a un gato. /Irá hacia él /como si no quisiera, /despacito, /con las patas muy ofendidas. /Y nada de saltos ni maullidos al principio".
De vuelta a las cartas a los lectores, hay una que dice: "Le espera a usted una vida fantástica, una vida de lector. (...) Nada de envidias, ni de crisis emocionales, ni de ataques de suspicacia propios de un lector que también escribe. Dante será para usted Dante, independiente de que pudiera haber tenido o no haber tenido una tía en la editorial".
-A veces ella es algo cruel, pero detrás siempre hay algo de dulzura en términos formativos. Y esa dulzura, que a veces es una pizca, a veces más, la da fundamentalmente el humor. El humor es lo que dulcifica también tanto las respuestas como la mirada o la lectura que puede hacer un lector de esas cartas, porque muchas veces la crueldad se amplifica porque tú no sabes dónde va a terminar.
Cuando arma estos escritos la autora ya vivió la Segunda Guerra Mundial y Polonia fue dividida. ¿Podrían ser estos factores de la gran cantidad de poetas a los que responde?
-Polonia tiene cinco premios Nobel de Literatura: Czeslaw Milosz, Wladyslaw Reymont, Henryk Sienkiewicz, Isaac Bashevis Singer, Wislawa Szymborska y Olga Tokarczuk, de los que tres son poetas, los más conocidos Milosz y Szymborska. Reymont fue muy político y ella no, literalmente.
Vio que venía la Guerra Fría.
-Se oponía al régimen, pero era oblicua, o sea, todo su trabajo más bien no era, por decirlo de una manera más grosera, nunca fue panfletaria. Su posición era más oblicua, más inteligente. Y su arma fundamental es el humor, el humor es lo que hace que sus poemas dinamiten todo, porque ya un poema es polisémico, pero cuando le agregas humor le das diez significados más, porque quedas con la pregunta de si es una ironía, parodia, de qué se está riendo. Esta suma de humor y síntesis la hace una poeta que ha ganado lectores de manera constante. Además, se emparenta con nuestra tradición coloquial de la poesía latinoamericana y chilena, porque le carga la ampulosidad intelectual, el discurso del Nobel fue súper breve, le carga la pedantería, la flatulencia. Es una poeta que busca la reflexión y la complejidad a partir de la sencillez, su obra es muy narrativa, no hay una sobremetaforización.
Quizás por eso dialoga mejor con la actualidad, porque muchas veces se lee en la micro, en el metro.
-Eso es súper interesante. Es una poeta que no se despega del daily laugh (risa diaria), de la vida cotidiana, la observación en el fondo peatonal, pero que logra dar saltos de reflexión mucho más complejos y eso (técnicamente) es súper difícil de hacer. Como que te lleva por un lado, te muestra las puertas A, B y C y de pronto abre la E.
La autora recibió el premio nobel de literatura en 1996.
"Cómo llegar a ser (o a no ser) escritor. Respuestas al Correo literario"
Wislawa Szymborska
Ediciones UACh
140 páginas
$16 mil


