Rusia afirma que "no podemos aceptar" plan de EE.UU. para terminar la guerra
CONFLICTO. Pese a que se había avanzado en acuerdos con Ucrania para terminar con las hostilidades bélicas, Moscú cambió ayer de discurso porque en el plan de Donald Trump no hay respuesta "a nuestra principal demanda".
Rusia criticó ayer por primera vez el plan de paz para Ucrania diseñado y promovido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y advirtió que en las actuales condiciones no puede aceptarlo, ya que no incluye las principales preocupaciones rusas.
"Nos tomamos muy en serio los modelos y soluciones propuestos por los norteamericanos, pero tampoco podemos aceptar todo esto, tal como está", dijo Serguéi Riabkov, viceministro de Exteriores, en declaraciones a la revista Vida Internacional.
Riabkov subrayó que, a día de hoy, "todo lo que existe es un intento de encontrar algún tipo de plan que permita primero lograr un cese del fuego, tal como lo imaginan los estadounidenses".
"Después ya pasaremos a otro tipo de modelos y planes en los que, por lo que podemos juzgar, hoy no hay lugar para nuestra principal demanda, que es la solución de los problemas vinculados con las causas originales del conflicto. Esto es algo que falta por completo y es algo que hay que superar", apuntó.
El ministro lamentó también que Moscú no haya escuchado de boca de Trump "señales a Kiev sobre un fin de la guerra".
También recordó a la revista adscrita al Ministerio de Exteriores ruso que Moscú tiene un conjunto de prioridades, entre las cuales figuran algunas que han surgido durante las negociaciones con EEUU en la capital saudí, Riad.
Sacar a Zelenski
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, propuso la pasada semana sustituir al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, por una administración temporal externa para celebrar elecciones en Ucrania y, en último término, "comenzar a negociar un acuerdo de paz".
"Un gobierno provisional se podría introducir en Ucrania bajo el auspicio de la ONU, EEUU, países europeos y otros socios", señaló.
Putin ha rechazado la tregua de 30 días propuesta por EEUU y Ucrania, y únicamente ha aceptado un cese de los ataques contra las infraestructuras energéticas enemigas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este lunes en que quiere que su homólogo ruso "llegue a un acuerdo" que ponga fin a la guerra y reiteró que está dispuesto a imponer sanciones a Moscú.
"Creo que lo hará. No quiero tener que imponer aranceles secundarios a su petróleo", agregó el líder republicano, quien recordó que ya lo hizo con Venezuela al imponer sanciones para los compradores de crudo del país sudamericano.
Anteriormente, dijo a la cadena NBC que "se enfadó mucho" cuando el jefe del Kremlin criticó la credibilidad de su colega ucraniano, al que el mismo Trump tachó en el pasado de "dictador sin elecciones".
Denuncias mutuas
Paralelamente ayer se produjeron denuncias mutuas entre Ucrania y Rusia de romper los acuerdos en busca de una tregua que avance hacia la paz.
El ministro de Exteriores de Ucrania, Andrí Sibiga, acusó a Rusia de volver a romper la tregua energética por un ataque ruso contra una infraestructura del sector de la energía en la ciudad de Jersón de Ucrania que dejó sin luz a unas 45.000 personas.
Mientras que el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, denunció de manera formal las supuestas violaciones continuadas de Kiev a la tregua energética negociada con la mediación de Washington, justo después de que Ucrania registrara la primera noche sin ser atacada con drones de larga distancia rusos desde que comenzaron las conversaciones en Arabia Saudí para un alto el fuego.